La pelicula conciste en el diablo.John Constantine tiene más de un problema. No sólo lidia con seres del Infierno, sino que lo conoce. Ya estuvo ahí, y ahora –haga lo que haga- su alma está condenada. Aún peor: el cáncer de pulmón no se detendrá, no importa cuántos demonios exorcice, cuántos misterios resuelva, o cuántas almas salve. El Cielo no se gana por obras, y él lo sabe: está condenado. Condenado desde chico, cuando recibió el “don” de ver a los demonios y al los ángeles, a esos seres que viven entre los humanos, a los que pocos pueden ver. Condenado.
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